El goleador Alfredo Morelos, noveno refuerzo para el verde 2024-II. . .Soplan nuevos vientos Alianza 0 -Atlético Nacional 2Debut con triunfo verdolaga ante Alianza FC en la Liga-II...El verde de Repetto visita a Alianza FC en el debut por LigaKevin Viveros, octavo refuerzo verdolaga para el 2024-II...Agenda apretada para el debut verdolaga en Liga 2024-IIAtlético Nacional Femenino finalizó con triunfo [2-0] ante Santa Fe. . .Acto de reconciliación y convivencia entre la hinchada y Atlético Nacional.Segundo Evento LEYENDAS VERDOLAGASPresentación oficial de Jorman Campuzano y Andrés Sarmiento. . .Atlético Nacional y la eliminación anticipada en la Liga FemeninaJorman Campuzano y Dairon Asprilla, dos refuerzos más para el verde de Antioquia...Atlético Nacional, Campeón de la Copa Ciudad De Los Reyes en Lima. . .SE VALE ILUSIONARSE . . .Atlético Nacional clasificó a la final de la Copa Ciudad De Los Reyes
El goleador Alfredo Morelos, noveno refuerzo para el verde 2024-II. . .Soplan nuevos vientos Alianza 0 -Atlético Nacional 2Debut con triunfo verdolaga ante Alianza FC en la Liga-II...El verde de Repetto visita a Alianza FC en el debut por LigaKevin Viveros, octavo refuerzo verdolaga para el 2024-II...Agenda apretada para el debut verdolaga en Liga 2024-IIAtlético Nacional Femenino finalizó con triunfo [2-0] ante Santa Fe. . .Acto de reconciliación y convivencia entre la hinchada y Atlético Nacional.Segundo Evento LEYENDAS VERDOLAGASPresentación oficial de Jorman Campuzano y Andrés Sarmiento. . .Atlético Nacional y la eliminación anticipada en la Liga FemeninaJorman Campuzano y Dairon Asprilla, dos refuerzos más para el verde de Antioquia...Atlético Nacional, Campeón de la Copa Ciudad De Los Reyes en Lima. . .SE VALE ILUSIONARSE . . .Atlético Nacional clasificó a la final de la Copa Ciudad De Los Reyes

MEMORIA DE UNA GLORIA CONTINENTAL. CRÓNICA ESPECIAL

POR: ANDRÉS “POTE” RIOS. Si la de 1989 aún está fresca en el lienzo de la memoria, imagine usted lo que son cuatro años del recuerdo de la segunda Copa Libertadores de Atlético Nacional. Y es que hay ingredientes adicionales que hacen que tenga tintes muy especiales. Había una mayor adultez, más criterio, un mayor […]

Facebook
Twitter
LinkedIn

POR: ANDRÉS “POTE” RIOS.

Si la de 1989 aún está fresca en el lienzo de la memoria, imagine usted lo que son cuatro años del recuerdo de la segunda Copa Libertadores de Atlético Nacional. Y es que hay ingredientes adicionales que hacen que tenga tintes muy especiales. Había una mayor adultez, más criterio, un mayor sentido de lo que era el objetivo, su respectivo logro y todo un proceso vivido en nuestra casa, en el Atanasio, en la tribuna alta de oriental, pegados a la baranda en la zona central, al lado de amigos entrañables y de familiares. Fue todo un culto que jamás, al igual que la de 1989, será borrado de nuestra memoria y, por toda la eternidad, perdurará en la historia.

La del 2016, hace cuatro escasos años, tiene de mi parte, esta historia gráfica y de letras.

26 de julio de 2016

No me sentía bien. Tenía una mezcla de desaliento, a veces un poco de fiebre y una orinadera constante. Me fui a urgencias, me evaluaron, no dejé por nada del mundo que me dejaran allá y me fui con droga. La frase a la doctora fue contundente: “Ahora, por favor, póngame bien para poder ir mañana al estadio”. Menos mal ella era muy verdolaga y entendió todo.

27 de julio de 2016. 6:00 am

Me levanté y no me dolía una muela. La adrenalina cura lo que sea (no sé si el actual coronavirus), me sentía ansioso y pleno. Vivía en un séptimo piso y en el balcón colgué una de las tantas sombrillas verdolagas que nos dieron como abonados y una bandera.

7:00 am

Hago parte de la barra ADN Verdolaga. En esa época no había puestos fijos, tocaba madrugar como nunca y, como ocurrió en otros juegos importantes, llegar de primero a la puerta y, si era el caso, defender como fuera los puestos tradicionales en donde la barra se ubicó por tantos años.

9: 00 am

Creo que había cuatro anillos de seguridad y traspasar cada uno de ellos era una labor titánica. Y, como suele suceder así juegue Nacional vs Jaguares, las decisiones de la policía son incoherentes, no se ponen de acuerdo, todos dicen algo distinto y hay caos.

Definimos nuestra estrategia. Desde el día el anterior, dos integrantes de nuestra barra, Fufu y José (El Hobbit), se metieron en uno de los baños de la cancha Marte y ahí esperaron hasta el otro día el momento preciso para poder estar de primeros en la fila y llegar a cuidar los puestos. Sí, son dos próceres ellos dos. Se aguantaron por horas escondidos en los baños y lograron la misión.

De igual forma, don Juan, el integrante más teso y veterano de nuestra barra, logró ingresar a los anillos y se disfrazó de mesero de una de las casetas de la zona de oriental. Con delantal y acomodando mesas, ese viejo querido también logró estar de primero. Nuestros puestos de siempre estaban asegurados.

10: 00 am

Junto a un primo y un amigo que viajó desde Bogotá, empezamos a recorrer toda la unidad deportiva para encontrar una fisura, algo que nos permitiera llegar antes a la entrada del anillo que daba acceso a la zona de oriental por la pista de atletismo. Un policía bonachón nos permitió entrar. Sí, le pedimos con decencia, le explicamos y dijo que de una. Entramos y había unas 7 personas antes que nosotros. Quedamos bien ubicados y bajo un sol fuerte de un bello día, nos sentamos a esperar al resto de los integrantes de ADN Verdolaga.

12:30 pm

Veía a mucha gente bebiendo, yo no. Uno, estaba con medicación por estar enfermo. Dos, por lo regular no me tomo nada antes de un partido importante de Nacional; menos aún lo iba a ser en una Libertadores en donde se necesitan tener los 35 sentidos al día y mucha, mucha energía.

Los vendedores hacían su agosto. A veces íbamos hasta las vallas de seguridad y veíamos a don Juan en su fase de mesero, ya adentro. Por chat, los dos del baño de la Marte nos decían que ya estaban de segundo y tercero, respectivamente, en la puerta central de oriental.

También había un hambre tipo Tom Hanks en Náufrago y, de la nada, una compañera apareció con tres pollos de color radioactivo. Hubo pollo, arepas y papas para todos los que estábamos ahí. Donde come un verdolaga, comen muchos.

2:00 pm (creo)

Abrieron el anillo. Apenas ingresamos, tras la esculcada, ni Usain Bolt lograba superarnos en el pique que nos metimos para llegar a la fila de ingreso ¡Ya había gente! Mucha por demás. Nos protegimos unos a unos y cerramos la fila. Al son de cánticos y de mucha energía bacana que se sentía, el tiempo pasó rápido. Capítulo aparte para las sensaciones que se generan al presentar el carnet de abonado en el ingreso (luego de haberlo cuidado por días como un tesoro), subir los casi siete pisos hasta oriental alta, ver la luz del vomitorio, bajar la mirada y comprobar que todos los puestos de la barra están listos. Misión cumplida, estamos en nuestro lugar, solo queda esperar.

Late el Atanasio

La hora ya no importa, importan los hechos. El estadio se llenó dos horas antes del inicio del juego. El Atanasio mostraba una calma tenue, chicha, como si todos estuviéramos guardando todo el arsenal energético para el momento de la salida del equipo y el partido.

En fase dosificación, el estadio rindió su honor a los campeones de 1989 y a otras glorias de la historia verde, que ese día fueron invitados de honor.

Salida del equipo

Mi retina no recuerda algo así con Atlético Nacional. Hubo de todo: tifo, cantos, juegos pirotécnicos, banderas, pero, el menú inolvidable fueron las bengalas y la pólvora. Importaba un carajo la sanción, qué diablos, esa salida, ver ese recibimiento, fue majestuoso. Desde ahí, la hinchada ya ganaba esa final.

El final

El pitazo final es una cosa curiosa. Uno en la tribuna, junto a los que ha estado por años, en oriental, a sol y lluvia, en derrotas dolorosas, en otras alegrías, en largas esperas y en buenas sonrisas, se funde en un colectivo de abrazos y de palabras que no se recuerdan. También hay lágrimas que brotan, sobre todo para recordar que ese título también es de los que no pueden estar con uno en el estadio (hija, padre, familia, amigos). Hay lágrimas con el tío que pudo estar cerca en ese glorioso momento y hay lágrimas con esos primos con los que se construyó toda esa mística. Hay ADN en su máxima extensión al son de una de las máximas expresiones que puede lograr el club amado a nivel de títulos.

Luego llega un respiro y de nuevo la ola emocional sube con una cresta que indica la entrega del trofeo, la vuelta olímpica. Se canta con el alma, se le recuerda al rival de patio que esta es nuestra segunda, que ellos ni la han olido y que es claro que hay diez Vías Lácteas de distancia entre lo que será celebrar un 27 de junio a un 27 de julio.

Celebrar

Salimos. Quedamos de vernos en el parque de Laureles. No había taxis, solo había alegría por todo lado. Caminamos, hicimos los tradicionales balances de lo que vivimos. Aún la adrenalina no me recordaba mi salud.

Llegamos al parque y todo era fiesta. Logré quedarme una o dos horas, ya el cuerpo me decía que no se podía más. Solo brindé con un aguardiente, el del homenaje de toda la barra por ese título.

Me fui sin decir nada, ellos, creo, todavía deben de estar bailando en Centro Agencia…

El después

Tres o dos días después, fuimos a la sede de Guarne para tener una entrevista exclusiva con el profesor Reinaldo Rueda para Nacional es Pasión. (la pueden ver acá) Ya, en la tarde, la fiebre me derrumbó y terminé hospitalizado cuatro días por una infección urinaria. No importó, ya la segunda Copa Libertadores de Atlético Nacional estaba en casa y yo, yo lo había vuelto a vivir con el alma y el corazón, como estoy seguro lo hicieron todos ustedes ¡Carajo! 

Noticias más destacadas

Contáctate con nosotros

Has parte de la comunidad que comparte la pasión por estos colores.

Noticias relacionadas