El Nacional de Repetto recibe al América de "Polilla" en el Atanasio...El goleador Alfredo Morelos, noveno refuerzo para el verde 2024-II. . .Soplan nuevos vientos Alianza 0 -Atlético Nacional 2Debut con triunfo verdolaga ante Alianza FC en la Liga-II...El verde de Repetto visita a Alianza FC en el debut por LigaKevin Viveros, octavo refuerzo verdolaga para el 2024-II...Agenda apretada para el debut verdolaga en Liga 2024-IIAtlético Nacional Femenino finalizó con triunfo [2-0] ante Santa Fe. . .Acto de reconciliación y convivencia entre la hinchada y Atlético Nacional.Segundo Evento LEYENDAS VERDOLAGASPresentación oficial de Jorman Campuzano y Andrés Sarmiento. . .Atlético Nacional y la eliminación anticipada en la Liga FemeninaJorman Campuzano y Dairon Asprilla, dos refuerzos más para el verde de Antioquia...Atlético Nacional, Campeón de la Copa Ciudad De Los Reyes en Lima. . .SE VALE ILUSIONARSE . . .
El Nacional de Repetto recibe al América de "Polilla" en el Atanasio...El goleador Alfredo Morelos, noveno refuerzo para el verde 2024-II. . .Soplan nuevos vientos Alianza 0 -Atlético Nacional 2Debut con triunfo verdolaga ante Alianza FC en la Liga-II...El verde de Repetto visita a Alianza FC en el debut por LigaKevin Viveros, octavo refuerzo verdolaga para el 2024-II...Agenda apretada para el debut verdolaga en Liga 2024-IIAtlético Nacional Femenino finalizó con triunfo [2-0] ante Santa Fe. . .Acto de reconciliación y convivencia entre la hinchada y Atlético Nacional.Segundo Evento LEYENDAS VERDOLAGASPresentación oficial de Jorman Campuzano y Andrés Sarmiento. . .Atlético Nacional y la eliminación anticipada en la Liga FemeninaJorman Campuzano y Dairon Asprilla, dos refuerzos más para el verde de Antioquia...Atlético Nacional, Campeón de la Copa Ciudad De Los Reyes en Lima. . .SE VALE ILUSIONARSE . . .

RECUERDOS DE TÍTULOS VERDOLAGAS (PRIMERA PARTE)

Por: Andrés ‘Pote’ Ríos Son 29 los títulos que acumula Atlético Nacional en su magna historia. Cada uno con su tinte, su olor, su contexto social, político y de vivencia. Para cada uno de nosotros, los hinchas nacionalistas, los partidos en donde el equipo consiguió levantar un trofeo e hidratar así más su gloria, es […]

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Por: Andrés ‘Pote’ Ríos

Son 29 los títulos que acumula Atlético Nacional en su magna historia. Cada uno con su tinte, su olor, su contexto social, político y de vivencia. Para cada uno de nosotros, los hinchas nacionalistas, los partidos en donde el equipo consiguió levantar un trofeo e hidratar así más su gloria, es un capítulo único de nuestras vidas. Ahí cada uno de nosotros tuvo su propio libreto sobre el cómo vivió esos momentos que por siempre estarán enquistados en el alma verdolaga. Estos son los míos ¿Cuáles son los suyos? Compártalos en las redes de @nacionalspasion.

1981. Tercera estrella en la Liga colombiana.

El recuerdo es vago, pero es importante. Estaba muy niño, toda mi familia por parte de mi padre, salvo una tía roja (no sé qué pasó ahí) es verdolaga hasta la médula. Por razones de trabajo de mi papá estábamos radicados en Bogotá y ahí empezó para mí lo que era ser hincha de Nacional en otra ciudad, con otros equipos de por medio, gente de otros equipos presionando y viviendo aquello en medio de las vicisitudes de la niñez.

Hablar de pasión era difícil, lo que existía era mucha curiosidad. Mi recuerdo se centra en estar en oriental alta del Atanasio Girardot, no recuerdo el gol de Ibargüen, recuerdo la jugada cuando Cueto se descuelga en solitario y va rumbo al arco para vencer a Falcioni y es derribado. Penal y era la sentencia anticipada para el América de Cali. Recuerdo al médico Gabriel Ochoa Uribe retirando al equipo, todo el Atanasio en júbilo y yo feliz porque veía felices a mis tíos y padre. Luego recuerdo estar en la calle al lado de ellos y ver el carro de bomberos en donde jamás olvidaré a Cueto con el trofeo y todos los hinchas que gritaban: ¡Ochoa se mamó!¡Ochoa se mamó! ¡Nacional, Nacional, campeón!

1989. Título de Copa Libertadores.

Los mismos protagonistas que estuvimos en la tribuna del Atanasio en el 81, estábamos en la tribuna de occidental alta del estadio El Campín de Bogotá. Mi familia viajó en una de las caravanas de carros que pobló la autopista Medellín – Bogotá. De nuevo eran mis tíos y mi padre. Yo, ya más grande, cursaba noveno grado. Lo que pocos días antes había sido un estadio hecho un infierno para la hinchada de Nacional durante el partido contra Millonarios, esta vez era una sede alterna de Antioquia y una enorme ola verde que teñía todos los alrededores del estadio.

Ingresé al estadio aún de día, ya estaba lleno. Nos ubicamos en lo más alto de la tribuna. Recuerdo que estaban construyendo las cabinas de transmisión de la parte alta de occidental y en esos espacios en obra negra, nos hicimos. No le cabía una bandera más al estadio. Las banderas eran el símbolo de la hinchada de esa época, era el sello de calidad, era la distinción, eso, más el coro de: “Veeerdddeeeeeeeeee, veeerrddeeeee”.

La salida fue hermosa. Por primera vez, Nacional era local en una plaza que siempre fue ajena y dura. Ese día se sembraron las piedras de la segunda casa de Nacional a punta de un estadio absolutamente verdolaga. Y, fue una realidad, no solo de hinchas que vinieron de forma masiva desde Medellín, no, había también mucho hincha de Bogotá, radicado en la capital. Ese día se fecundaron nuevos corazones verdolagas.

Primer tiempo de alta tensión, nada de goles y nada de la remontada. Segundo tiempo de éxtasis total al son del “Palomo” Usurriaga. Remontada cumplida. Penales…
Festín de mis ojos y de mi alma al ver en vivo y en directo, en el lugar de los hechos, el arco norte de El Campín, la epopeya, la oda, el nobel de nobeles, la épica, la faena, el arte, la belleza hecha en él: de José René Higuita. Sublime, único, para mí, la máxima leyenda de la historia de Atlético Nacional.

Pero, al mismo tiempo, paridera, sufrimiento, angustia y desespero en las entrañas, en el alma, en la retina, en el ambiente, al ver el festival del desperdicio de penales por parte de nuestros jugadores. Flotó el famoso “cinco centavos para el peso” que había escrito la historia del fútbol colombiano. Pero fue hasta ese día, Leonel desentrabó todo y la Copa Libertadores fue verdolaga, antioqueña, colombiana y por primera vez para un país suramericano con costa pacífica.

Recuerdo que luego de la celebración en la tribuna, nos fuimos raudos a la zona baja para ingresar al camerino de Nacional. Lo lograron dos de mis tíos (hay registro de ello en unas imágenes inéditas de Nacional es Pasión), mi padre, otros dos tíos y yo, no pudimos, pero no nos quedamos con las manos vacías…

El presidente del club, Sergio Naranjo, nos dijo que nos esperaba en el hotel Hilton, lugar de concentración del equipo. Para allá nos fuimos. Recuerdo estar en una de las habitaciones, no sé si era de uno de los utileros, de Tara o de La Ratica, no sé si era la de René, estábamos unas 15 personas, jugadores como Jimmy Arango y Carmona. Estaba mi padre, todos mis tíos y yo. Yo me senté sobre una tula llena de balones y ahí, frente a mí, estaba el héroe: René.

Recuerdo que todos tomaban whisky, el whisky más merecido de la historia verdolaga hasta ese momento. Y recuerdo que, en medio de la felicidad, Higuita pidió silencio, levantó su vaso y pidió un brindis por los que no estaban ahí, por esos compañeros y amigos que se perdieron de esto, pero ayudaron a construirlo, y brindó por Luis Fernando “Chonto” Herrera y Juan Jairo Galeano.
Me impactó ese gesto, me impactó ese sentido humilde y de gratitud, me impactó esa humanidad. Ese es René, ese era el grupo que hace 31 años que nos dio la primera gloria continental…

PD: En la próxima entrega de esta columna, más recuerdos de títulos verdolagas inolvidables.

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