«Me voy no porque quiera, lo hago porque escucho a mi cuerpo que me habla”: David Ospina…
“No me doy por vencido, me doy por agradecido”: David Ospina…
Estas son solo dos frases que resaltamos del emotivo video de despedida del grA/N David Ospina, quien anunció su retiro del fútbol profesional.
Así mismo, TeleAntioquia anunció una serie; ¡OSPINA. EL REY DAVID! (que iniciará hoy), sobre su trayectoria futbolística y con detalles importantes en la vida del ídolo del VERDE de Antioquia y de la selección Colombia; David Ospina.

En Nacional Es Pasión no queríamos quedarnos con un simple «Gracias David», el rey le escribió al fútbol y nosotros nos preguntamos ¿qué le respondería el fútbol a David? y creemos que encontramos la respuesta…
David…
Escuché tus palabras.
Y debo confesarte algo: no es fácil para mí responderte. Porque después de tantos años juntos, después de tantas tardes, tantas noches, tantos estadios y tantas emociones, encontrar las palabras para despedirme de ti tampoco es sencillo.
¿Recuerdas aquella tarde en la cancha del barrio? Cuando faltó el arquero y levantaste la mano.
Quizás tú no lo sabías, pero ese día nos encontramos.
Tú eras apenas un niño con unos guantes y un sueño. Yo era ese mundo inmenso que todavía no conocías. Y desde entonces comenzamos a escribir una historia que ninguno de los dos imaginaba hasta dónde nos llevaría.
Te vi crecer.
Te vi aprender que ser arquero es mucho más que detener un balón. Es cargar con la responsabilidad de ser el último en una batalla que se juega entre once. Es levantarse después de cada caída, responder cuando todos esperan una respuesta y entender que, a veces, una sola atajada puede convertirse en la alegría de miles.
Te llevé por caminos que parecían imposibles.
Te hice sentir el orgullo de defender una camiseta, el peso de los escudos, la emoción de escuchar un estadio entero pronunciar tu nombre.
Te vi llegar a Nacional, donde comenzó a hacerse realidad aquel sueño. Te acompañé a Francia, Inglaterra, Italia y Arabia. Y te llevé hasta donde siempre quisiste estar: defendiendo los colores de tu país.
¡Colombia!
Cuántas veces hicimos latir el corazón de un pueblo desde el arco. Cuántas veces contuviste el aliento de millones y cuántas veces los hiciste saltar de alegría.
Fuiste testigo de lágrimas, celebraciones, derrotas y victorias. Y en cada una de ellas estuve contigo.
Pero quiero que sepas algo, David: yo también aprendí de ti.
Aprendí que la grandeza no siempre está en los títulos, que la disciplina se demuestra cuando nadie está mirando y que la lealtad se lleva en el corazón, no solamente en una camiseta.
Aprendí que detrás de cada arquero hay una familia que espera, unos padres que sueñan, una esposa que acompaña y unos hijos que ven en su padre a su primer héroe.
Por eso, cuando hoy me dices que escuchas a tu cuerpo y que ha llegado el momento de detenerte, quiero que entiendas algo: no tienes que pedirme permiso para descansar.
Has hecho suficiente. Has entregado tus mejores años, tus manos, tus reflejos, tu fuerza y tu corazón.
Y aunque me duela saber que ya no volverás a colocarte los guantes para defender un arco profesional, quiero que estés tranquilo.
Porque tú no te estás yendo de mí.
El fútbol no termina cuando termina una carrera. Yo seguiré viviendo en tus recuerdos, en las historias que contarás, en los niños que algún día levantarán la mano porque quieren ser como tú y en cada persona que aprendió a creer un poco más gracias a tus atajadas.
Quizás ya no escucharás el silbato desde dentro de la cancha, pero siempre habrá un estadio dispuesto a ponerse de pie cuando escuche tu nombre.
David, gracias a ti.
Gracias por haberme elegido aquella tarde. Gracias por no soltar nunca los guantes. Gracias por cada balón detenido, por cada batalla y por cada alegría compartida.
Y si alguna vez extrañas el sonido de la grama, el murmullo de las tribunas o el latido de tu corazón bajo los tres palos, cierra los ojos.
Ahí estaré.
Porque yo fui parte de tu vida, pero tú, David Ospina…
Tú serás para siempre parte de mi historia.
Descansa, arquero.
Que de los arcos me encargo yo.
Con cariño,
El fútbol.

¡TU LEGADO SERÁ ETERNO. GRACIAS POR TANTO, DAVID!…



