Víctor Marulanda, es el nuevo gerente deportivo de Atlético Nacional...¡Remezón en Atlético Nacional!¡Diego Arias NO ES MÁS EL DT DE Atlético Nacional!El precio de elegir cuándo competir: ¿Qué sigue para Atlético Nacional?..Nacional Vs Junior : POR LA REMONTADA EN LA FINAL (Vuelta). . .Junior 3 - Nacional 0 : DURA DERROTA EN LA FINAL (Ida) . . .Primera final entre Atlético Junior Vs Atlético Nacional : Juntos por la 19De Bogotá y Medellín para Ciudad de México: TOMA el juego Colombia ya tienes sus campeones"La Última Función" : Revivir la gran noche de la segunda gloria continental con el Mago de la #10 . . .El Parquecito Infantil está habilitado como un paso peatonalEl VERDE GANÓ 3-1 (4-1 Global) al Tolima y CLASIFICÓ a la FINAL del FPC¡Atlético Nacional recibe al Deportes Tolima en busca de otra final más!Tolima 0 - Nacional 1 : El verde ganó y dio el 1er paso a la final...Deportes Tolima Vs Atlético Nacional : Por un cupo a la final del FPC...Nacional 7 (9) - Inter Bogotá 1 (2) : TRIUNFO CONTUNDENTE CON CLASIFICACIÓN A "SEMIS. . ."
Víctor Marulanda, es el nuevo gerente deportivo de Atlético Nacional...¡Remezón en Atlético Nacional!¡Diego Arias NO ES MÁS EL DT DE Atlético Nacional!El precio de elegir cuándo competir: ¿Qué sigue para Atlético Nacional?..Nacional Vs Junior : POR LA REMONTADA EN LA FINAL (Vuelta). . .Junior 3 - Nacional 0 : DURA DERROTA EN LA FINAL (Ida) . . .Primera final entre Atlético Junior Vs Atlético Nacional : Juntos por la 19De Bogotá y Medellín para Ciudad de México: TOMA el juego Colombia ya tienes sus campeones"La Última Función" : Revivir la gran noche de la segunda gloria continental con el Mago de la #10 . . .El Parquecito Infantil está habilitado como un paso peatonalEl VERDE GANÓ 3-1 (4-1 Global) al Tolima y CLASIFICÓ a la FINAL del FPC¡Atlético Nacional recibe al Deportes Tolima en busca de otra final más!Tolima 0 - Nacional 1 : El verde ganó y dio el 1er paso a la final...Deportes Tolima Vs Atlético Nacional : Por un cupo a la final del FPC...Nacional 7 (9) - Inter Bogotá 1 (2) : TRIUNFO CONTUNDENTE CON CLASIFICACIÓN A "SEMIS. . ."

Cuando te vuelva a ver

Por Andrés ‘Pote’ Ríos Cumples 73 años de vida y nunca te habíamos extrañado tanto. Es el cumpleaños más curioso que has tenido. Es el onomástico con más rareza que vas a sentir. Nunca, ni siquiera cuando el gran “Turrón” apeló a su empuje y creatividad para armar una natillera para salvar al club, la […]

Facebook
Twitter
LinkedIn

Por Andrés ‘Pote’ Ríos

Cumples 73 años de vida y nunca te habíamos extrañado tanto. Es el cumpleaños más curioso que has tenido. Es el onomástico con más rareza que vas a sentir. Nunca, ni siquiera cuando el gran “Turrón” apeló a su empuje y creatividad para armar una natillera para salvar al club, la situación estaba tan dura. Todos los que “habitamos” en ese torreón que marca tu escudo, toda la familia verdolaga, jamás, jamás había vivido algo así: el estar tan lejos de ti, el ver que sufres, el ver que sufrimos, pero también el tener la certeza que nos une el sentimiento, el espíritu verdolaga, tu historia de grandes gestas y momentos duros. Porque tu historia lo ha indicado siempre: en la dificultad, eres más grande, somos más grandes.

Nadie ha estado ajeno. Todos, desde el canchero que se ocupa de las canchas en la sede Guarne, el mensajero del club, el utilero, los del departamento médico, la señora de los tintos, la recepcionista de la sede de Itagüí, los profes de las escuelas, el conductor del bus, los gerentes, los jugadores, el cuerpo técnico, el presidente, el abonado de oriental, el sureño, el de norte, el de occidental, el que lo ve en la casa, el que lo vive a la distancia, todos, todos estamos con ese vacío de no sentirte, no verte, no saber más de ti, o, mejor, saber lo que se debe saber normalmente: que compites, que vives tu día a día, que estás ahí, que vas a estar en el Atanasio y, no las noticias de ahora, que van de la mano de este asqueroso virus que conlleva esta dura situación.

Quiero volverte a ver, pero no quiero hacerlo bajo el manto de la intranquilidad que da esta pandemia. No quiero que vuelvas por cumplir, porque te ahoga lo económico o porque te presionan desde ciertos escritorios, quiero que lo disfrutes también. No olvides que es jugar al balón, algo que nace bajo la premisa de la diversión. Y por eso quiero -junto a miles en el estadio, millones en todo el país- verte como debe ser.

Es curioso, esta pandemia nos enseña muchas cosas, una de ellas es que lo “normal”, lo cotidiano, no se valora y anestesia. Cada uno de esos detalles, de esos pasos para ir a verte, hoy son tesoros.

En mi caso: el elegir la camiseta para ese día, el sacar el cojín, revisar que el abono sí esté en la billetera, mirar al cielo a ver si va a llover o no, decidir si irse a pie, en metro, taxi o si hay un amigo para irse juntos. Llegar por el lado del Obelisco, ver que hay un buen ambiente, escuchar a los revendedores ofrecer y ofrecer, saludar a los policías, pasar el primer filtro, decidir si voy para la zona de oriental por el lado de sur o por norte, escribir un chat para ver quién llegó ya para buscar una previa, llegar a la zona de la cancha Marte. Ir a la caseta de siempre, chatear de nuevo porque nada que llegan los parceros, pedir una pola, echar carreta con la señora o el señor que siempre te atiende. Mirar a un lado, al otro, llegan los parceros, hay abrazo, se pide otra pola, no falta el que se va de guarito, piden picada de algo. Ir al baño, maldecir porque rara vez los baños están funcionando o abiertos, regresar, ver que ya falta una hora, saber que a esa hora entro porque me gusta hacerlo con tiempo -chocheras o cábala-, saludar a los de la entrada del estadio, subir un piso y siempre tirar hacia el lado derecho (esa sí es cábala total), subir otro piso, llegar a la zona de comidas, entrar al baño, no como nada por lo regular. Presentar el abono, subir otro piso, otros tres más y sentir esa luz del vomitorio y el ruido inconfundible que tiene el estadio. Tras seis o siete pisos, llego a la tribuna y jamás dejo de sentir esa sensación agradable de ver la cancha. Estoy en oriental, camino, bajo por la tribuna parte de esos pisos que subí, saludo a los de siempre, a los tradicionales, abrazo va, abrazo viene y llego a mi puesto: sector siete, fila A, número 137. Acomodo el cojín, respiro profundo, llegué, siento satisfacción, miro a sur, a norte, abajo, miro la tribuna y hablo con los que estén ahí. ¿Los temas? La actualidad del equipo, el rival de hoy, cosas de la tribuna, las expectativas, el cómo anda cada uno de nosotros y la pregunta de siempre ¿será que llueve?

Pasa don Aníbal con su tradicional venta de té, dulce por demás, muy frío, pero un elíxir en tiempos de calor. Se va llenando la tribuna, se acerca el partido, entra la instrumental de sur, empezamos a cantar, sale el rival a calentar, va una puteada con silbada. Va a empezar el juego, habla Solarte por el sistema de sonido del Atanasio, hay imágenes en las pantallas del estadio, hay juegos para los niños, uno ve alguna bella mujer, perdón, son muchas las bellas verdolagas, pasan los minutos. Suena ya la tradicional musiquita que indican que salen los equipos, se vienen el verde, la alegría de ver esos colores en la cancha siempre es nueva, irremplazable. Hay extintores, cantamos, saltamos, nos tapamos ojos y nariz. Cantamos con el alma el himno antioqueño y terminamos con ese grito enorme: “¡Oh libertad, oh Nacional!”. Se viene el fútbol, juega el verde…

Hoy extrañamos todo esto. Cada detalle, lo que gusta o no, pero es algo nuestro, único y es la cita con el amor verdolaga. Siempre digo que Atlético Nacional es algo fundamental en mi vida, no la vida, y enriquece mi vivir. Te extrañamos, equipo genial.
Sabemos que volveremos y te amaremos más.
¡Fuerza verdolaga del alma, feliz cumpleaños!

Noticias más destacadas

Contáctate con nosotros

Has parte de la comunidad que comparte la pasión por estos colores.

Noticias relacionadas

El precio de elegir cuándo competir: ¿Qué sigue para Atlético Nacional?..

El fútbol, en su esencia más pura, premia la constancia y castiga la soberbia de creer que el escudo gana partidos por sí solo. Al cierre de este semestre, el balance de Atlético Nacional no se puede medir únicamente en la tabla de posiciones o en los puntos obtenidos; se debe medir en la cancha, en la actitud y en el respeto a una historia que no admite grises.